He pasado el tiempo como una sombra, he estado sin estar, he visto sin observar, he oído sin escuchar, simplemente he permanecido, existido sin vivir.
No he hecho mucho de nada, más bien poco de muy pocas cosas, es la constante inutilidad en la que me veo envuelta que no me lo ha permitido, son tantas cosas que me han agobiado la mente los últimos años, que los últimos meses solo me ha quedado descansar y ya no pensar en nada, ni siquiera en algo bueno.
Transformando cada cosa y quitandole relevancia a todo lo importante, he logrado evitar cualquier tipo de sentimiento, no he sentido culpa a excepción de la usual al arruinar mis metas,-¿Cuando podré quitarme de encima la pésima idea de querer llenar mis vacíos?-. A parte de eso mis sentimientos han sido nulos, ni siquiera escribo como solía, es como si algo en mi hubiese cambiado, trato de descubrir que ha sido, pero todo sigue estando oscuro.
Hace bastante no escribía y las últimas publicaciones no han sido nada constantes, tenía un diario y ahora solo es un cuaderno lleno de palabras antiguas, tampoco he vuelto a anotar nada allí, a veces paso un lápiz en alguna hoja, pero suele terminar en una canasta de basura o arrugada en el suelo de las calles.
Ni siquiera le encuentro un fin a estar escribiendo en este momento, no me ayuda de nada, siento un NADA demasiado grande dentro de mi, que significa absolutamente nada, vacío, un vacío infinito color negro. Me auto-destruyo como siempre, pero ahora lo hago sin ganas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por leerme ♕