sábado, 7 de abril de 2012

Felicidad.

Un solitario pensamiento baila ballet en mi cabeza, se para en puntas y da giros inesperados impulsado por su sed de perfección manipulando mi supuesta moral y conciencia, juega a las cartas pero esconde algunas debajo de la manga, juega con trampas y al final siempre me gana.
 45, 45, 45 Tic Tac-Tic Toc, se va el tiempo, se va, se te va todo, el tiempo, los sueños, todo. 
Un número ¡50! me atormenta. Peleo desesperadamente, pero voy quedando sin fuerzas, no estoy jugando y aún así siento que estoy perdiendo. 



No he conocido peor sensación que aquella cuando te encuentras atrapado en un laberinto lleno de puertas cerradas con llave, lo más complicado del asunto es que se trata de tu propia mente que no te permite ser feliz.
Existen tantas cosas que me dan miedo, miedos irracionales, como el temor a las alturas y mi fobia hacia las arañas, pero nunca había tenido un miedo tal como el que siento hacia mi misma y a lo que soy capaz de hacerme.
¿Será que cuando consiga mi meta, podré encontrar al fin satisfacción?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por leerme ♕